TODO POR EL OBAMACARE




Es inaudito ver lo que está ocurriendo en los Estados Unidos por lo que en lo personal considero se debe a una medición de fuerzas entre republicanos y demócratas, el cual los primeros no se han percatado del daño que le están haciendo a los ciudadanos estadounidenses.

Nunca me ha gustado la política y menos cuando fuera de mi país se trata, pero lo que acontece desde comienzo de semana en ese país es algo sin precedentes.

Como algunos saben, la cámara de diputados es liderada por los republicanos y la del senado por los demócratas.

La solicitud que hace el presidente Obama es que el auxilio para extender el problema del techo de la deuda vaya acompañado del plan llamado Obamacare.

El Obamacare es simplemente un plan de salud que debe ser asumido entre el ciudadano y la aseguradora. Hasta allí lo he entendido yo.  Es conocido como el Affordable Care Act, una pieza de legislación que pretende hacer más asequible el seguro de salud para millones de estadounidenses.

Uno de los diputados republicanos da su opinión al respecto y que por ello, más de 800,000 empleados públicos están comiéndose los nervios porque se desconoce su futuro.

Una teoría es que el liderazgo republicano está asustado que Obamacare, en realidad, no será tan malo como han estado diciendo que va a ser que, de hecho, los estadounidenses (incluidos los electores republicanos) bastante les gustará.

 

Si a los americanos les gusta el Obamacare, la teoría es, que será un gran golpe grande a lo que republicanos durante los últimos 30 años han dicho, sobre estos proyectos de salud partiendo del famoso plan presentado por Hillary Clinton hace décadas y del cuál se decía que sería un sueño pero a la final fue olvidado. (Esto a pesar de la popularidad de Medicare, Seguro Social y otros programas que incluso muchos republicanos apoyan).

Bueno, parece que al menos hay un republicano es gratamente sorprendido por la realidad de Obamacare.

 

Dos personas, uno un periodista y otro un dueño de un pequeño negocio de 61 años de edad, de Little Rock, Arkansas.Este comerciante es un republicano, que no creía en el Obamacare. Pero la nueva ley ha permitido que adquiera un seguro que es mucho mejor y mucho más barato, que otros planes diferentes al Obamacare.

El plan de la aseguradora Blue Cross de Matthews cuesta $1.069 al mes y con un deducible de $10.000.

 

El plan que acaba de comprar en el estado de Arkansas cuenta con $0 prima (después de la subvención del gobierno que se pone debido a su nivel de bajos ingresos) y sólo un deducible de $750.

En pocas palabras, se está desatando una tormenta económica y social sin precedentes en USA solo por el hecho de que una línea política que domina en esa nación teme a que el plan de salud presentado por sus adversario termine de gustar a sus seguidores.

Me pregunto y a la vez les pregunto a ustedes, llegarían al extremo de dejar a casi un millón de personas sin cobrar su quincena próxima por el orgullo de no aceptarle el nuevo plan de salud al gobierno de turno?